Cuando hablamos del crecimiento de una empresa, solemos pensar en indicadores, inversiones, expansión, tecnología o nuevos proyectos. Todos son elementos importantes. Sin embargo, después de varios años en el sector empresarial, hay una convicción que se ha fortalecido en mí: ninguna empresa crece de verdad si no crecen también las personas que hacen posible ese crecimiento.
En SEPIVER, como parte de Grupo Duxon, entendemos muy bien la importancia de los procesos, la innovación y la mejora continua. En un sector tan exigente como la seguridad privada, no hay espacio para la improvisación. Se requiere preparación, disciplina, tecnología y una capacidad permanente de adaptación.
Pero detrás de cada operación, de cada servicio y de cada resultado, siempre hay una persona.
Hay alguien que inicia su jornada con una responsabilidad importante; alguien que enfrenta retos, toma decisiones y representa a nuestra empresa frente a cada cliente. Por eso, para mí, hablar de la fortaleza de SEPIVER es, inevitablemente, hablar de su gente.
Invertir en las personas también es una decisión empresarial
Durante mucho tiempo se habló de los colaboradores únicamente como un recurso necesario para que una organización funcionara. Creo que esa visión se ha quedado corta.
Las empresas están formadas por personas con aspiraciones, responsabilidades, familias, preocupaciones y proyectos de vida. Entender esa realidad no significa perder la visión empresarial; por el contrario, significa comprender mejor qué necesitamos hacer para construir organizaciones más sólidas, comprometidas y sostenibles.
Por eso, cuando impulsamos programas de capacitación, bienestar o educación financiera, no los vemos como acciones aisladas ni como beneficios adicionales. Son parte de una visión más amplia sobre la responsabilidad que tenemos como empresa con quienes deciden poner su talento, su tiempo y su confianza en nosotros.
Un colaborador que encuentra oportunidades para prepararse, que aprende a tomar mejores decisiones sobre sus finanzas o que sabe que puede seguir creciendo profesionalmente, también tiene mayores herramientas para construir estabilidad en su vida.
Y una empresa que contribuye a esa estabilidad construye, al mismo tiempo, un equipo más fuerte.
La capacitación no termina cuando se obtiene un empleo
Uno de los principios que considero fundamentales en cualquier organización es mantener la capacidad de aprender.
El mundo cambia constantemente. Cambian las necesidades de nuestros clientes, las tecnologías, los riesgos y la forma en que debemos responder a ellos. En la seguridad privada, mantenerse actualizado no es una opción; es una responsabilidad.
Por eso, en SEPIVER buscamos que la capacitación sea parte permanente de nuestra cultura.
Pero también considero importante impulsar el desarrollo más allá de las necesidades inmediatas de un puesto. Me entusiasma saber que una persona puede continuar sus estudios, adquirir nuevos conocimientos y descubrir que dentro de una empresa también existen oportunidades para seguir construyendo su futuro.
No sabemos dónde puede estar mañana alguien que hoy ocupa una determinada posición. Lo que sí podemos hacer como organización es procurar que, cuando llegue ese momento, tenga más herramientas y preparación que cuando inició.
El bienestar también forma parte de la responsabilidad empresarial
Otro tema que considero cada vez más importante es la educación financiera.
Muchas veces hablamos del bienestar de las personas únicamente desde la perspectiva del ingreso. Sin embargo, sabemos que la tranquilidad económica también está relacionada con la capacidad de administrar los recursos, planificar, ahorrar y tomar decisiones responsables.
Por ello, hemos impulsado acciones que permitan a nuestros colaboradores acercarse a estos temas, como campañas de educación financiera, que les permitan conocer sobre el ahorro, presupuesto, uso responsable del crédito, prevención del sobreendeudamiento.
No pretendemos decirle a nadie cómo debe vivir su vida. Lo que buscamos es compartir herramientas que puedan ayudarles a tomar decisiones más informadas.
Creo que una empresa responsable no debe limitarse a cumplir con sus obligaciones laborales. También puede generar espacios que aporten valor a la vida de las personas que forman parte de ella.
Crecer con responsabilidad
Esta visión también se extiende más allá de nuestras instalaciones y operaciones.
El crecimiento empresarial debe tener un impacto positivo en el entorno. Como Empresa Socialmente Responsable, en SEPIVER asumimos el compromiso de incorporar prácticas que nos permitan avanzar con una mayor conciencia sobre nuestra relación con la sociedad y el medio ambiente.
Estoy convencido de que hoy las empresas tienen una responsabilidad que va más allá de generar resultados económicos.
Tenemos la capacidad de generar empleo, formar talento, impulsar oportunidades y participar activamente en la construcción de comunidades más fuertes. Esa posibilidad también representa un compromiso.
Nuestra mayor inversión seguirá siendo nuestra gente
Cuando revisamos los resultados de SEPIVER, es fácil encontrarnos con cifras que hablan de crecimiento, operaciones y objetivos alcanzados. Pero detrás de cada una de ellas hay historias.
Hay personas que decidieron prepararse, asumir nuevos retos, permanecer y crecer junto con nosotros. Hay familias que, de una u otra manera, también forman parte de este camino, porque detrás de cada colaborador existe una historia personal que merece ser reconocida.
Por eso estoy convencido de que invertir en nuestra gente no es solamente una decisión humana. Es también una decisión empresarial.
Las organizaciones más fuertes no son necesariamente las que tienen más recursos, sino aquellas que logran construir confianza, compromiso y un sentido compartido de hacia dónde quieren llegar.
En Grupo Duxon y en SEPIVER seguiremos apostando por el talento, la preparación y el bienestar de quienes forman parte de este proyecto.
Porque las empresas pueden tener edificios, tecnología, procesos y grandes planes para el futuro.
Pero, al final, son las personas quienes les dan vida, dirección y fortaleza.
Y si queremos construir un futuro más sólido para nuestras empresas, tenemos que empezar por reconocer, cuidar e impulsar a quienes lo construyen todos los días.
Omar Anitúa Valdovinos
Presidente del Consejo de Administración de Grupo Duxon