Cuando recibí la noticia de que SEPIVER había obtenido el Distintivo ESR 2026 otorgado por Cemefi, sentí satisfacción, pero sobre todo confirmación.
No porque considerara que el reconocimiento estaba garantizado, sino porque conozco el trabajo que existe detrás de él. Conozco las decisiones que se tomaron durante años, los desafíos que hubo que enfrentar y el compromiso constante de muchas personas que entendieron que una empresa puede crecer sin perder de vista sus valores.
Los reconocimientos son importantes, pero adquieren un significado especial cuando son el resultado de una cultura construida con convicción. En ese sentido, este distintivo representa mucho más que una acreditación: es una validación de la forma en que hemos decidido hacer empresa.
El Distintivo ESR no se obtiene por intención ni por discurso. Se gana a través de acciones concretas.
El Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) evalúa aspectos fundamentales como la ética empresarial, la calidad de vida de los colaboradores, la vinculación con la comunidad y el cuidado del medio ambiente. Son elementos que exigen consistencia, trabajo permanente y una visión de largo plazo.
En 2026, más de mil empresas en México obtuvieron este reconocimiento. En Veracruz, únicamente un grupo reducido logró cumplir con los estándares establecidos, y que SEPIVER forme parte de ese selecto conjunto me llena de orgullo, pero también me recuerda la responsabilidad que implica mantenerse a ese nivel.
Más allá de las cifras, este reconocimiento demuestra que es posible construir organizaciones competitivas sin renunciar a los principios que les dan sentido.
Una distinción poco común en la Seguridad Privada
Quienes conocen el sector de la seguridad privada saben que se trata de una actividad altamente demandante. La operación nunca se detiene, los retos son permanentes y la exigencia de los clientes obliga a mantener altos estándares todos los días.
En este ámbito, es común que la conversación empresarial se concentre en indicadores operativos, cobertura, cumplimiento normativo y eficiencia. Todos esos factores son importantes, pero no son suficientes.
Las organizaciones que aspiran a perdurar necesitan algo más profundo: una cultura sólida, liderazgo responsable y una genuina preocupación por las personas que forman parte de ellas.
Por eso considero que este reconocimiento tiene un significado especial para SEPIVER. No responde a una tendencia ni a una estrategia de imagen. Es el resultado de una decisión consciente: construir una empresa donde los valores formen parte de la operación cotidiana y no solamente de un discurso institucional.
Lo que he aprendido a lo largo del camino
Después de muchos años en el mundo empresarial, he confirmado una idea que considero fundamental: las organizaciones más fuertes no son necesariamente las que generan más resultados en el corto plazo, sino aquellas que generan confianza de manera consistente.
- La confianza de los colaboradores que entregan su talento todos los días.
- La confianza de los clientes que depositan en nosotros una responsabilidad importante.
- La confianza de las comunidades con las que convivimos y de las familias que dependen del trabajo que realizamos.
Esa confianza no surge de campañas publicitarias ni de declaraciones bien redactadas. Se construye a partir de decisiones diarias, de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, y de la capacidad de actuar con responsabilidad incluso cuando nadie está observando.
Cuando iniciamos la construcción de Grupo Duxon, siempre tuve la convicción de que el crecimiento empresarial debía ir acompañado de un compromiso genuino con las personas. Nunca vi ambas cosas como objetivos opuestos. Por el contrario, estoy convencido de que las empresas que cuidan a su gente fortalecen sus comunidades y actúan con integridad; y son también, las que generan resultados más sostenibles en el tiempo. SEPIVER es hoy una muestra de que ese camino es posible.
Lo que viene después del reconocimiento
Los distintivos son importantes porque permiten medir avances, pero no representan una meta final.
Para mí, este logro es una oportunidad para reflexionar sobre lo que todavía podemos mejorar, sobre las prácticas que podemos fortalecer y sobre la cultura que queremos seguir impulsando en cada una de las empresas que forman parte de Grupo Duxon.
El desafío no consiste únicamente en obtener reconocimientos. El verdadero reto es construir organizaciones capaces de generar valor económico, desarrollo humano e impacto positivo al mismo tiempo.
Estoy convencido de que el futuro pertenece a las empresas que entienden esta responsabilidad y actúan en consecuencia.
El Distintivo ESR 2026 reconoce lo que SEPIVER ha construido hasta ahora. Pero, sobre todo, nos recuerda el tipo de organización que queremos seguir siendo en los próximos años: una empresa competitiva, profesional y comprometida con las personas.
Porque al final, los reconocimientos pueden abrir puertas, pero es la confianza la que permite permanecer y crecer.
Omar Anitua Valdovinos, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Duxon, grupo empresarial multisectorial, con presencia en el sector de seguridad privada, servicios de salud, construcción, textil y financiero en México.